Si notás que en tu nevera Haceb el motor no para de funcionar y el compresor suena de día y de noche sin descanso, no lo ignorés: además de dispararte la cuenta de la luz, suele ser señal de una falla concreta. Es un caso frecuente en Medellín y el Valle de Aburrá, y casi siempre se puede diagnosticar. Acá te lo explicamos.
¿Por qué en mi nevera Haceb el motor no para?
Cuando en una nevera Haceb el motor no para, lo normal es que el compresor encienda y se apague en ciclos para mantener la temperatura. Si trabaja sin parar es porque no logra alcanzar el frío fijado, o porque algo le está diciendo que siga enfriando aunque ya esté frío. Antes de pensar en cambiar el compresor, fijate en las causas más comunes.
Si el motor no para pero la nevera sí enfría bien (incluso de más), sospechá del termostato o el sensor. Si el motor no para y la nevera no enfría, lo más probable es pérdida de gas, condensador sucio o un evaporador lleno de escarcha.
Las 6 causas más comunes
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Termostato dañado o pegado. El termostato es el que ordena apagar el compresor al llegar a la temperatura. Si sus contactos se quedan pegados, nunca manda la orden de parar y el motor trabaja sin descanso.
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Condensador sucio. Las parrillas traseras deben estar limpias para disipar el calor. Si están llenas de polvo y pelusa, la nevera no logra enfriar a tiempo y el compresor sigue corriendo para compensar.
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Empaque (caucho) de la puerta deteriorado. Si el sello no cierra bien, entra calor constantemente, la temperatura nunca baja al punto fijado y el motor no descansa.
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Pérdida parcial de gas refrigerante. Con poco gas, la nevera enfría apenas un poco y nunca alcanza la temperatura. El compresor trabaja sin parar intentando lograr un frío que no consigue.
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Sistema de deshielo fallando. En No Frost, si el deshielo no funciona, el evaporador se llena de escarcha y bloquea la circulación de aire. El frío no llega bien, así que el motor sigue encendido.
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Sensor o tarjeta de control con falla. En modelos electrónicos, un sensor que lee más caliente de lo real, o una tarjeta dañada, mantienen el compresor encendido aunque la nevera ya esté en temperatura.
Cómo identificar el problema antes de llamar al técnico
Antes de agendar la visita, hacé estas 3 verificaciones rápidas:
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Revisá si enfría o no. Poné un vaso con agua adentro y medí en unas horas. Si está muy frío y el motor no para, el problema es de control (termostato o sensor); si está tibio, es de enfriamiento (gas, condensador o deshielo).
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Limpiá y palpá el condensador. Con la nevera desconectada, mirá las parrillas traseras: si tienen mugre y se sienten muy calientes al trabajar, esa puede ser la causa.
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Probá el empaque de la puerta. Cerrá con un billete entre el caucho y el marco. Si sale fácil, el sello está flojo y por ahí entra calor que obliga al motor a no parar.
¿Cuándo llamar un técnico especializado en Haceb?
Si limpiaste el condensador, revisaste el empaque y aun así en tu nevera Haceb el motor no para, es momento de llamar un técnico. La recarga de gas, el termostato, el sistema de deshielo y la tarjeta de control requieren instrumentos de medición y repuestos específicos de las neveras Haceb; dejar el motor corriendo sin diagnóstico puede terminar quemando el compresor.
En TecniGo Medellín atendemos a domicilio en Medellín y el Valle de Aburrá el mismo día, con garantía escrita y factura electrónica. Y si además del motor encendido escuchás vibraciones o golpes, mirá la guía sobre por qué la nevera Haceb hace ruido, porque a veces el compresor exigido es el que delata el problema.